Marca italiana con larga trayectoria en cochecitos y sillas de auto. En esta guía hay 3 modelos de la marca.
Qué cubre la línea de Peg Perego en esta guía
- 1 sillas de auto
- 2 cochecitos y sillas de paseo, de los cuales 1 declaran plegado compacto
Los datos salen de lo que declara el fabricante para cada modelo. Antes de comprar, verificá la etiqueta de homologación y el rango de peso o altura de la unidad que tenés enfrente: una misma denominación comercial puede tener versiones distintas según el año y el mercado.
Cómo comparar dentro de la marca
- Primero la etapa, después el modelo. Dentro de una marca conviven sillas de grupos distintos: la más cara no es la que corresponde si el chico no entra en su rango.
- Compatibilidad del sistema de viaje. Los adaptadores de huevito a cochecito casi nunca cruzan de marca, y dentro de la misma marca tampoco siempre: chequeá modelo por modelo.
- Repuestos y servicio. Fundas, arneses y almohadillados se gastan. Con representación local se consiguen; sin ella, una pieza rota puede dar de baja la silla.
- Versiones del mismo nombre. Es habitual que un modelo se venda con equipamiento distinto según el mercado. La etiqueta manda sobre el nombre.
Sillas de auto de Peg Perego
Cochecitos y sillas de paseo de Peg Perego

Peg Perego Book Cross
Cochecito o silla de paseo

PegPerego Aria Shopper Twin
Cochecito o silla de paseo
Antes de comprar
- Mirá la etiqueta de homologación. Tiene que estar presente y legible. Si la silla no la trae, o si está borrada, no hay forma de saber qué ensayos pasó.
- Fijate la fecha de fabricación. Los plásticos se degradan. Una silla de más de 8 o 10 años, por más que esté impecable a la vista, ya no ofrece la protección original.
- Nunca compres una silla accidentada. Después de un choque, aunque no se vea daño, la estructura puede haber perdido capacidad de absorción. Es el principal riesgo de la compra usada.
- Probá que entre en tu auto. No todas las sillas entran bien en todos los asientos. Con sillas grandes en autos chicos el problema típico es que no se pueda reclinar el asiento delantero.
- Revisá que tenga manual y repuestos. Las fundas, los arneses y los almohadillados se gastan. Las marcas con representación local son mucho más fáciles de mantener en el tiempo.
- Controlá que el arnés quede ajustado. Entre la correa y el pecho del chico tiene que entrar, como mucho, un dedo de holgura. Es el error de uso más común y el que más consecuencias tiene.
